viernes, 27 de junio de 2014

"Mi primer día de clases en la «u»", artículo en Presencia Universitaria

Para el 19 de junio, que era el inicio del segundo período académico en la UNAH, me preguntaron si podía escribir un artículo sobre mis expectativas.
Lo transcribo aquí y le daré seguimiento en el futuro:
Mi primer día de clases en la «u» 
Al igual que muchos de ustedes, este es mi primer día de clases en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH). Hoy vine con tantas expectativas como ocurre cuando se es de primer ingreso; sin embargo, esta no es mi primera experiencia como estudiante de una universidad. Ya estuve en una institución privada del país de la que me gradué hace seis años; pero la intención de volver a estudiar se hacía más firme hasta que hoy ya estoy matriculada e inicié clases. 
Uno de los factores que influyó para regresar a la universidad y elegir la UNAH fue saber que tienen una Facultad de Ciencias Sociales. Mi inquietud por relacionar mi formación inicial con los estudios sociales académicos encuentra una oportunidad aquí. Hice el proceso como cada aspirante lo ha hecho desde finales de 2006: me inscribí en la Prueba de Aptitud Académica (PAA) y me sometí a la misma el pasado 16 de marzo. Por todos los comentarios que había escuchado, antes de entrar a la PAA pensaba que sería difícil para mí, lo que replantearía toda mi educación. 
Tengo muchas dudas, como la mayoría de los estudiantes de primer ingreso; y probablemente que se cumplan todas mis expectativas es difícil; pero encuentro prometedora la oportunidad de estar aquí por su trayectoria. ¿Quién no ha escuchado, acaso, eso de que "el que pasa en la UNAH es porque de verdad le pone"? ¿O quién negará que en este centro de estudios hay docentes de mucha calidad? 
A esta hora que escribo este pequeño comentario ya tuve las primeras clases que matriculé, puedo ver diferencias notables entre mi primera experiencia en una universidad y esta segunda ocasión. No me había preocupado antes por no encontrar cupos en una clase y tampoco tuve que mover sillas de un aula a otra porque todos los asientos estaban llenos; pero tengo altas expectativas de mi experiencia en esta universidad, en la educación superior de carácter público, especialmente por eso, por ser pública.

viernes, 20 de junio de 2014

Por qué volví a la universidad

El 19 de junio de este año inicié mis estudios en Sociología en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH). La decisión, cuando me inscribí en el examen de admisión (prueba de aptitud académica), estaba ya tomada para ingresar a la Facultad de Ciencias Sociales porque deseaba darle a mi primera formación de grado en comunicación y publicidad un cariz de investigación social.

Nadie, a pesar de la inseguridad generalizada que ha golpeado a la sociedad hondureña y que había ya tocado a mi familia por el lado materno, me hubiera podido preparar para la noticia del asesinato de mi padre el 5 de abril.

El domingo 6 de abril, un amigo compró los cuatro diarios más vendidos en el país: La Prensa, El Heraldo, La Tribuna y Tiempo. Mi papi apareció en todos. El programa 《Hable como habla》 ya había hecho su parte el día anterior y algunos me comentaron que lo mismo hizo Canal 6. Esto último es algo que no me interesa confirmar, pero tampoco me extrañaría que fuese cierto.

Hoy se cumplen 77 días desde que asesinaron a mi papi y he tenido que escuchar sobre los videos que diferentes medios de comunicación han anunciado con rimbombancia. Los asesinatos de Nelson Aníbal López (31 años) y Alberto Ortiz Montoya (35 años) fueron grabados por cámaras de seguridad y sirvieron para generar tráfico hacia las páginas electrónicas de estos medios, así como reproducciones en sus canales de YouTube. Y cómo no, si con el titular "Así se mata en Honduras" muchos sucumbieron, hicieron hipótesis, reconocieron personas.

No recuerdo haber escuchado a nadie, ni periodistas ni espectadores, referirse a la familia y lo duro que será recordar la muerte de su ser querido de forma violenta y no con su compañía. Mucho menos los periodistas piden a la población que apoyen la investigación después de ver el video -aunque sea para justificar su sensacionalismo sin límites- ni recuerdan sus acuerdos mentirosos (leer las notas sobre esto en El Heraldo, Tiempo, Proceso Digital, La Tribuna).

Por eso hoy estoy más segura de los estudios que he empezado. Adentrarme en la sociología de la comunicación fue mi intención desde el inicio y hoy tiene aún más especificidad. Arreglar Honduras o el mundo no será mi propósito. Intentarlo sí.