Eso sí, no estaba segura de cómo lo empezaría, ni qué tema trataría. Hasta que leí esto:
La vida es más compleja que nunca. Cientos de factores inciden en cualquier toma de decisión y en el análisis de las cosas ya no existen las verdades absolutas. Hoy en día, se puede argumentar una cosa y la contraria de forma solida y robusta. Incluso puede hacerlo la misma persona. De hecho, Telecinco ha generado un modelo de negocio de ello.
Lo que provoca esta situación es un mundo en el que no pasa nada. Se hacen cambios, pero a medias, no vaya a ser... Se toman decisiones, pero con prudencia que... Se apuesta por iniciativas, aunque... Se cree en la gente, pero no pongo la mano en el fuego... Se deposita la confianza, pero fiarme, fiarme... Y a lo que nos lleva esa indecisión es a que las cosas no pasen de verdad, a que no pase nada. Nada de nada.
(Leer el resto en Vivir a medias)Ahora mismo, dos cosas son diferentes en mi vida: un nuevo trabajo - cambio completamente radical - y una esperanza que me tiene motivada. Ilusionada. Llena. Es una esperanza magnífica que se ha convertido en un pequeño (¿o era inmenso?), pero potente, motor.
Voy a tomar los tres factores que el señor del blog del que tomé el fragmento habla (es la primera vez que lo cito, pero buscando ejemplos de blogs, esa entrada me motivó a entregar este regalo... te lo debo. A usted, dueño del blog, siga escribiendo este tipos de cosas). Los tres factores de los que da cuenta sobre por qué la gente vive a medias son: falta de profundidad en nuestras reflexiones, miedo al fracaso y necesidad de control.
De la primera... creo que no carezco. Creo que mas bien soy una fuente inagotable de reflexiones (¿o soy muy pretenciosa con esto que digo?); pero, lo malo, es que estoy muy basada en las últimas dos. Odio fallar. Necesito el control.
Y, francamente, no tengo control sobre los fracasos, o sobre lo que puedo o no puedo controlar.
Así que estoy sentada aquí, después de una tarde maravillosa, pensando en el futuro... Claro, con los dos cambios rondándome la cabeza (en la que a veces, según teoría de mi madre, se podría armar un nido). Sí, le tengo miedo al fracaso. Sí, necesito el control. Pero, mis reflexiones - vaya a saber usted qué tan profundas son, para mí lo son suficientemente como para que me muevan los próximos 15 o 20 años. ¿Será más? ¿Cuánto irá a ser? - me tienen convencida sobre lo que se viene.
Así que... ¿fracaso? Posiblemente, porque el riesgo existe, pero no lo tengo dentro de la ecuación - para ninguno de mis cambios en la vida -. Si fracaso a la primera... debo admitir que estoy determinada a buscar solventarlo. Si no es con estudios, será con trabajo. Si no es con trabajo, no sé, pero solo estoy pensando en el plan A, en el plan B y en el plan C, porque no deseo el "plan CH".
¿Necesidad de control? Seguro. Pero ambas situaciones me han dejado fuera del control, a excepción de un solo elemento que sí puedo (mas bien, debo) controlar: mis acciones
Es la primera entrada... como dice Calle 13, entren los que quieran.
Quiero comentar esta entrada, por que todos en algún momento de nuestra vida hemos pasado por esa situación o alguna similar.
ResponderBorrarMe parece muy positiva la forma de encarar la situación y el comenzarla con ánimos y fuerza, es un punto a favor. El miedo al fracaso, siempre debe ser considerado, pero fracaso ira inversamente proporcional con las ganas y confianza que se afronten, por eso cuantas mas dudas haya como aparece en el blog referido “vivir a medias”, cambios a medias, decisiones prudentes, confianza sin fiarse… tiene muchas posibilidades de fracaso. Tu idea de usar tantos planes alternativos como sean necesarios, indica capacidad de levantarse si algo sale mal y es la base para no fallar.
Y tomar el control lo harás si ves que algo falla por falta de control, quien es capaz de levantarse con fallos no pierde el control.
Solo los cobardes que no intentan conseguir sus proyectos son fracasados.
Animo Claudia!!!
Y como refieres a calle 13 una de sus canciones también dice “Espero Que Las Turbinas De Este Avión Nunca Me Fallen” que así sea y no te fallen.
Perdon si me extendi demasiado
Hola Tomy. Gracias por el comentario. La canción de Calle 13 que mencionás, es justamente una que encuentro muy linda. Gracias por traerla al blog. Y no te preocupés por la extensión del comentario...
BorrarQuerida Claudia,
ResponderBorrarEl hecho de que te hayas inspirado en mi blog me hace pensar en toda la gente que me ha inspirado a mi y te confieso que me haces sentirme realizado. Realizado y responsable. Espero estar a la altura.
No creo que vivir a medias sea tu problema. Cuando se tiene profundidad en la reflexión, hay veces en las que parece que te falta tiempo, que al dia le faltan horas, pero eso no es vivir a medias, es querer vivir el doble
Gracias
Qué nice :) Bienvenido.
BorrarLos retos para algunos de nosotros son tremendos... muchas veces, porque al primer reto que debemos superar es a nosotros mismos, que nos detenemos entre nosotros y nuestros sueños para señalarnos con un dedo y decirnos que no podremos llegar porque a), b), c), d), e)... Solo se requieren esas justas palabras: querer vivir el doble (y apartar con franqueza y firmeza a la mole que nos detiene).