domingo, 9 de febrero de 2014

Sueño con definirme

Pocos saben hoy qué es el hombre. Muchos lo presienten y por ello mueren más tranquilos, como yo moriré cuando haya terminado de escribir esta historia.
No puedo adjudicarme el título de sabio. He sido un hombre que busca, y aún lo sigo siendo; pero ya no busco en las estrellas y en los libros, sino que comienzo a escuchar las enseñanzas que me comunica mi sangre. Mi historia no es agradable, no es dulce y armoniosa como las historias inventadas. Tiene un sabor a disparate y a confusión, a locura y a sueño, como la vida de todos los hombres que ya no quieren seguir engañándose a sí mismos.
Demian - Herman Hesse -

Catarsis. Eso experimenté al leer Demian, de Herman Hesse y el fragmento que incluí arriba fue el que, mientras empezaba la lectura, definió el resto. "No puedo adjudicarme el título de sabio... Mi historia no es agradable, no es dulce y armoniosa como las historias inventadas", como las que suelo crear en mi cabeza y logran la llegada de ese amor que deseo a mi lado, seguridad de todo tipo para mi familia, mucha libertad y menos lazos que lo detengan a uno.

Cada libro que he leído, de una forma u otra, me ha permitido verme como en un espejo ya sea por un personaje, un sentimiento, una situación. Aunque en otras ocasiones, y posiblemente sean éstas más, me han permitido soñar, delinearme, definirme. Definirme. Definirme.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.